Una Educación para el Futuro

2 billones de trabajos desaparecerán 2030. Según un informe elaborado por Thomas Frey, experto en “futurología”, científico y director del prestigioso DaVinci Institute de EE.UU., afirma que miles de empleos “convencionales” desaparecerán en 2030. Ahora nos toca pensar a nosotros cómo diseñar una educación para el futuro.

Recientemente, Bill Gates publicó un artículo en The Economist en el que pronostica que los robots absorberán una enorme cantidad de puestos de trabajo en menos de dos décadas y no hace distinciones en cuando al nivel profesional; pilotos, abogados, operadores, contables, vendedores, agentes inmobiliarios… Según Gates, las tres especializaciones más demandadas serán ciencias, ingeniería y económicas.

Nos dirigimos hacia un nuevo modelo de sociedad, más “avanzado”, que amenaza con cambiar las reglas del juego. Mientras, la educación permanece inmóvil y expectante, como esperando a confirmar sus mayores miedos. La partida ya ha empezado y nuestros alumnos dependen de sus colegios (y de sus respectivos gobiernos) para poder competir en un mundo deslocalizado y lleno de robots que hacen las cosas mejor y más rápido. ¿Qué podemos hacer?

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La educación vive un cambio sin precedentes a nivel mundial. Hace tiempo que dejamos atrás un modelo de educación orientado hacia la industrialización, por otro orientado a la especialización y los servicios. Sin embargo, el reto ahora es cambiar hacia un modelo basado en la información y la creatividad. El modelo de enseñanza-aprendizaje que tenemos que introducir se construye de atrás hacia delante. Tenemos la oportunidad de cambiar, crear, romper los moldes tradicionales y “salir de la caja”. Ser disruptivos, como se dice ahora, y dejar de mejorar lo presente para crear algo desde cero. Hay que pensar en las habilidades que necesitarán nuestros alumnos para poder “sobrevivir” en esta nueva sociedad.

Un estudio reciente del World Economic Forum (cuyas conclusiones pronto dejarán de ser recientes) habla de las 1 habilidades más demandadas por las empresas para el 2020. El primer bloque, de las 3 C´s, se basa en las inteligencias intra personales: Complex Problem Solving, Critical Thinking y Creativity. En otras palabras, lo que tenemos que hacer en el colegio (si queremos que los jóvenes las desarrollen) es enseñarles a pensar. El modelo escolar de Destrezas de Pensamiento del Dr. Robert Swartz es el punto de partida. Aunque parece que será necesario volver a las enseñanzas de la Antigua Grecia y enseñarles a preguntarse por qué hacemos las cosas que hacemos y como hacerlas diferente.

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El segundo bloque de habilidades es relacional y tiene como foco la interdependencia entre personas. Los seres humanos nos hemos apoyado los unos en los otros para sobrevivir a lo largo de la historia. En el S. XXI el concepto de supervivencia ha derivado hacia un contexto laboral. Con una nueva revolución industrial (informática) a la vuelta de la esquina tenemos que estar preparados. Es probable que veamos una nueva oleada de mecanoclastas protestando por la destrucción de sus trabajos… pero lo más inteligente será adaptarse y evolucionar. Estas tres cualidades son People Management, Coordinating with Others y Emotional Intelligence.

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El tercer y último bloque contiene todas las destrezas del directivo: Judgement and Decision Making, Service Orientation, Negotiation y Cognitive Flexibility. El intra-emprendimiento es cada vez más popular entre las empresas, especialmente start ups tecnológicas. Por eso, todos tenemos que ser capaces de liderar un equipo, impulsar un proyecto, gestionar personas y convivir con la responsabilidad. El Aprendizaje por Proyectos y Aprendizaje Cooperativo son dos herramientas clave para desarrollar este tipo de habilidades en el colegio.

Cada centro puede impulsar su propio modelo, sin embargo, el gobierno apenas ofrece autonomía para hacer las cosas diferente. En España seguimos apostando por un modelo de “consumo de información”. Nuestra esperanza son las nuevas generaciones de profesores y educadores, más inconformistas, con energía para cambiar las cosas desde dentro. Los cambios ocurren cuando la mayoría de la gente busca algo diferente. Padres, profesores y, sobre todo, alumnos, estamos de acuerdo en la necesidad de cambiar la educación. ¿Preparados para la revolución?