Mellizos… ¿Juntos o separados?

[fusion_text]Muchos centros educativos tienen por norma separar a los hermanos mellizos o gemelos en distintas aulas. El motivo: un falso mito que asegura que separarles les ayuda a formar mejor su identidad. De acuerdo a una ley no escrita y a los supuestos beneficios de desarrollar su individualidad, muchos centros educativos deciden colocar por sistema a los hermanos de la misma edad en distintas aulas, lo cual no siempre es beneficioso.[/content_box][/content_boxes]

Sin embargo, estudios realizados recientemente en torno a este tema concluyen que la separación como norma es desaconsejable. Por el contrario, proponen estudiar cada caso concreto, pues en muchas ocasiones se separa a los niños al entrar al colegio, con 3-4 años, y son todavía muy pequeños.

La separación a una edad tan temprana es contraproducente, y puede producir a los niños ansiedad, retraimiento o incluso notarse en sus resultados académicos. Si separas a un niño que no está preparado para ello, creas aún más dependencia respecto a su hermano. En casa querrá estar todo el rato con él para compensar el tiempo que han estado separados.

La Asociación Madrileña de Partos Múltiples (Amapamu) pide que los centros sean más flexibles en este punto y que hagan una valoración personalizada, caso a caso o que incluso se pregunte a los niños, ya que muchos incluso con 3 años ya pueden expresar libremente su deseo de ir o no ir a clase con su hermano o hermana. “Muchos niños no entienden qué tiene de malo estar con su hermano en clase y muchos viven la separación impuesta como un castigo”, asegura una psicóloga de la asociación.

¿En qué casos es aconsejable separarlos?

La mayoría de psicólogos españoles coinciden en que hay determinados casos en los que sí es mejor separar a los hermanos al inicio de la etapa escolar, por ejemplo, si su relación es mala (peleas, celos…), si uno de los dos es muy dominante o si crean problemas al resto de la clase por ser más revoltosos.

¿Qué hacemos en el Liceo Sorolla?

En el Liceo Sorolla priorizamos la opinión de las familias. Entendemos que cada caso es diferente, y aunque siempre podemos aconsejar a los padres qué hacer, les hacemos partícipes de la educación de sus hijos mellizos o gemelos, teniendo siempre ellos la última palabra.