Entrevista a Álvaro Barberá

Os presentamos a Álvaro, de la generación del 85. Después de vivir en Londres varios años y trabajar en el mundo de la publicidad, se dio cuenta de qué era lo que de verdad le inspiraba. Creó su propio proyecto y se cogió un avión a Canada con la intención de llegar a Ushuaia sin coger un solo avión. Lo que le depara el futuro es una incógnita, pero él afirma que está siendo la mejor experiencia de su vida…

¿Qué hiciste cuando te graduaste del colegio?

En el último año del colegio me fascinaron las clases del Sr. Brusint, así que decidí matricularme en Ingeniería Química. No se si fue por mi escasa capacidad para enfrentarme a ello por aquel entonces, o porque realmente no me gustaba, a los 4 meses me fui en mitad de un examen. No sabía muy bien qué hacer hasta que leí un libro de Business Strategy y otro de Publicidad, y decidí estudiar Administración de Empresas.

¿Qué profesor recuerdas con más cariño? ¿Por qué?

Tras 12 años en el Sorolla creo que no te puedes quedar sólo con uno. De la primera etapa recuerdo con cariño a Don Marcelino, Don Severiano, Don Francisco… Siempre me sorprendieron los conocimientos infinitos del Sr Sacristán, su porte y seriedad, incluso cuando hacía bromas y tenía que avisar a la clase “era un chiste!”.  La elegancia y sarcasmo del Sr. Molina siempre me fascinaron, sobre todo cuando hablaba de poner ceros. Recuerdo al Sr. Ríos como un auténtico “crack”! Quizá el que más influencia tuvo en mi fue el Sr. Brusint, me pareció un ser humano completo del que podías aprender muchisimo, con sólidos valores, rigor, sentido del humor y esa manera tan perfeccionista y pulida al dibujar planos inclinados, moléculas o incluso al pelotari vasco Joseba Perniacengotitabengoa en los problemas de fisica.

¿Cuál ha sido el mayor reto que has enfrentado en tu vida y cómo lo superaste?

Creo que todos los días son un reto, pero me siento afortunado de no haber tenido ningún contratiempo personal o de salud hasta ahora. Quizá el más importante fue cuando terminé ADE, estudié el último año en Finlandia, y al volver a España me di cuenta de que las oportunidades profesionales eran nulas, a no ser que estuvieses dispuesto a ser el becario de turno por 300€ al mes. No me lo pensé, hice la maleta y me mudé a Londres con el sueño de trabajar en Publicidad. Conseguí un trabajo en una heladería mientras enviaba curriculums. Creo que envié alrededor de 120, todos con una carta de presentación única y adaptada al puesto que estaba solicitando. No recibí ni una sóla respuesta durante 2 o 3 meses. Fue un periodo muy frustrante, mientras limpiaba máquinas de helados bajo las directrices de mi jefe de 18 años. Fue una bofetada a tiempo que me hizo aprender a ser humilde a la vez que espabilado y comprender que nuestra generación se estaba enfrentando a un entorno ecónomico y social muy diferente.

Transformé la carta de presentación y el CV en una especie de folleto, adaptando la imagen al branding de la start-up a la que estaba solicitando y se lo envié a la Directora de Marketing. Me llamó ese mismo día, la entrevista fue genial y me dijo que necesitaba unas piezas y folletos para una nueva tienda. Le pregunté para cuándo, y contestó “para ayer, abrimos la tienda en 36h y tiene que pasar por imprenta”. Le dije que podría tenerlo todo listo sobre las 10 de la mañana del día siguiente, y acordamos que si le gustaba me contratarían. Me fui a casa y estuve diseñando y escribiendo “copy” toda la noche sin dormir. A las 9.45 lo tenía listo y de repente el wifi de la casa no funcionaba. Salí a la calle corriendo en pijama con el portátil en la mano hacia una cafetería que estaba a 500m. Después de algunas revisiones y correcciones me llamaron de nuevo y me dijeron que tenía mi mesa lista en la oficina. Mirando atrás me alegro de no haber conseguido un trabajo de primeras o por enchufe por todo lo que aprendí en el proceso.

Dinos algo que aprendiste en el Liceo Sorolla y que te acompañó desde entonces?

Respeto, esfuerzo y solidaridad.

En ese momento no te das cuenta pero ahora aprendes a valorar y reconocer el impacto tan grande que tiene adquirir ciertos valores desde que eres pequeño. Por encima de todas mis experiencias hasta ahora, tener unos padres que se preocuparon por inventir en mi educación ha marcado quien soy hoy en día.

¿Cuál es tu mejor recuerdo del Liceo Sorolla?

Tengo muchísimos, pero me quedaría con el viaje a Italia y la fiesta de la orla.

¿Qué profesión desempeñas actualmente?

Actualmente estoy en un periodo de transición un poco abstracto, pero se podría decir que fotógrafo.

 Cuéntanos un poco sobre tu trayectoria profesional

Tras el episodio que he contado antes estuve en la empresa algo más de un año como asistente creativo trabajando con la directora de marketing en todo lo que tenía que ver con branding y diseño. Tuve muchísima libertad para crear y aportar, y fue muy gratificante.

De ahí pasé a trabajar para Adobe, una empresa americana en el sector del software audiovisual y marketing digital, como Account Manager y posteriormente en Profero, una agencia creativa independiente.

Tras varios años en Londres, a pesar de haber tenido “éxito” en mi ambición profesional por entrar en publicidad, me di cuenta de que realmente mis 40 o 45 horas de trabajo semanales no me aportaban ninguna satisfacción personal más allá de mi nómina y las cervezas con los compañeros después del trabajo. Aprendí muchísimo y trabajé para marcas como Apple, FedEx, Thomson, Ladbrokes, AllSaints… Pero realmente el impacto final de mi esfuerzo se quedaba en ayudar a un puñado de empresas en el sector privado, y no me satisfacía en absoluto.

Un dia saqué un papel en blanco y comencé a escribir una lista de cosas que me apasionaban, entre ellas la fotografía, viajar, conocer gente y campañas de concienciación de carácter social. Mi abuelo había fallecido con Alzheimer, siempre había querido hacer algo para apoyar la causa, especialmente por el impacto que tendrá en nuestra generación al ser de las pocas enfermedades degenerativas en “auge” y con proyecciones aterradoras. Mezclé todo y se me ocurrió crear “Memories of the World”, armado con una mochila y una cámara viajaría por el mundo fotografiando todo tipo de gente y publicando sus mejores recuerdos para concienciar a la gente sobre la importancia de mantener nuestra memoria e identidad, y la necesidad de contemplar el Alzheimer como uno de los principales problemas en países desarrollados. En Octubre de 2013 di mi “notice” para dejar la empresa y durante el último mes en Londres preparé el viaje y un video de presentación del proyecto: http://www.youtube.com/watch?v=L_JYcg09-fg

Esas 4 semanas fueron las más aterradoras y a la vez inspiradoras de mi vida.

En Noviembre volé hasta Canadá para empezar el viaje con la única regla de no tomar ningún avión entre Montreal y Ushuaia, mi destino final en el sur de Argentina . Hoy estoy en Texas, después de haber cruzado la costa este y a punto de partir hacia Arizona para cruzar hacia Méjico.

Sin duda está siendo la mejor experiencia de mi vida, un periodo de aprendizaje brutal, una sensación de libertad infinita, una satisfacción personal enorme por aportar mi granito de arena a la concienciación sobre el Alzheimer y un lienzo en blanco para crear un nuevo futuro personal y profesional. Podéis seguir mis aventuras en la página de Facebook.

¿Cuáles crees que son los retos de la educación para los próximos años?

Creo que España está siendo testigo de una “fuga de talento” astrónomica sin precedentes y que está poniendo en riesgo la riqueza y el progreso del país en el futuro. En términos generales para mi hay uno fundamental, y que creo que es más acusado en la etapa universitaria, que es saber adaptar los contenidos y modelos de enseñanza a la realidad y el contexto económico, social y cultural de cada época. Vivimos en un entorno global y dinámico que cambia a velocidades de vértigo. Aunque gracias a las nuevas tecnologías no creo que debería ser un desafío sino una oportunidad para innovar en educación. Por desgracia, y por lo que he oído últimamente, parece ser que muchos siguen anclados en el dilema de la religión en los colegios, y en las universidades públicas se quieren cargar la beca Erasmus al parecer, lo cual creo que es un auténtico crimen.

Resumiendo creo que el mayor reto es saber adaptarse a la realidad del entorno y dar una mayor importancia a la figura del Emprendedor y la innovación.
Después de viajar y conocer muchos españoles por el mundo, y muy ligado a lo anterior, creo que nos tenemos que poner las pilas con los idiomas.

¿Cuáles son las tres habilidades que más demandan las empresas hoy en día?

Dedicación.
Capacidad de comunicación y liderazgo
Creatividad y capacidad para identificar oportunidades e innovación

¿Qué consejo le darías a los chavales de 2º de Bachillerato?

Les diría que no busquen una profesión, un trabajo o una manera de ganar dinero, sino un estilo de vida que les haga felices.