Educar Vs. Desmotivar

By 30 octubre, 2015Destacadas

¿Sabemos qué hacer para conseguir que nuestros alumnos se apasionen por nuestra asignatura? ¿Cómo lograr que la motivación y aprendizaje vayan de la mano?

La actitud que los mayores tenemos con los niños es fundamental para educarles. La motivación es lo que más nos va a ayudar en la tarea de educar a nuestros hijos, despertando en ellos una actitud positiva. Cuando hacemos un comentario negativo sobre una situación, criticando comportamientos sin aportar una solución, estamos fomentando justo lo contrario a lo deseado.

Hablamos de frases como “eres un desordenado”, “aprende de tu hermano”, “como sigas así te voy a castigar”,… frases que se han transmitido de generación en generación. Igual que las decimos nosotros las decían nuestros padres, y nuestros abuelos. Sin embargo, no están consiguiendo que nuestros hijos se porten mejor.

Cuando hablamos así, sobre todo cuando lo hacemos delante de otras personas, reforzamos la actitud negativa. La reacción de un niño ante el clásico “cada día te portas peor”, por ejemplo, es tristeza y venganza. Fomenta que asuma su rol de ‘niño malo’ y no desee cambiarlo. Si en su lugar utilizamos frases motivadoras como “me gustó más cómo te portaste el otro día, cuando me ayudaste” o “qué pena que hoy no tengas ganas de ayudarme, quería hacer cosas contigo”, harán que busque llamar la atención a través de buenas acciones en lugar de un mal comportamiento.

En el colegio utilizamos lenguaje asertivo o positivo, transmitiendo un mensaje inconsciente a nuestros alumnos sobre lo que deben hacer en lugar de lo que no deben hacer. Decimos “por los pasillos se anda” en lugar de “por los pasillos no se corre”. De esta forma conseguimos que el cerebro retenga la acción deseada.

En las clases, cuando un alumno se comporta de forma no deseada, evitamos prestare atención directamente y buscamos ensalzar el comportamiento de un compañero para que se fije en él y cambie su actitud.

Estas son algunas de las técnicas que llevamos poniendo en marcha desde que empezamos con el aprendizaje cooperativo hace 8 años. Hablar con amor genera mejores resultados.