EXCURSIÓN A BUITRAGO DE LOZOYA

La pasada semana, dos alumnas de primaria asistieron al XIII Encuentro de EcoEscuelas de la Comunidad de Madrid. Más de 40 colegios y cerca de 200 personas entre alumnos y docentes se reunieron en Buitrago de Lozoya para presentar creativos proyectos ecológicos.

Nuestras embajadoras, Sara y Lucía, acompañadas de Julio García-Bouza, responsable del proyecto verde del colegio, representaron al Liceo Sorolla durante dos días inolvidables. Uno de los principales beneficios de estas experiencias surge del contacto con alumnos de otros centros, con los que comparten la pasión por el desarrollo sostenible. A continuación, nuestras alumnas os relatan su historia.

La noche antes del viaje, estábamos muy nerviosas. No sabíamos qué nos íbamos a encontrar, aunque D. Julio ya nos lo había explicado muchas veces. Salimos por la mañana temprano en autobús. Cuando llegamos a Buitrago de Lozoya, nos dieron una tarjeta con nuestro nombre y número de la habitación. Dejamos las cosas y bajamos a la sala donde tendría lugar la exposición de proyectos. Conocimos nuevos amigos e intercambiamos impresiones sobre nuestros proyectos.

Durante la mañana, montamos los puestos del “ecorrulo” y empezamos a trabajar en nuestra presentación. Había muy buen ambiente y todos los proyectos eran súper interesantes. Después de un rato, tomamos un descanso y fuimos a dar una vuelta al pueblo. Pasamos por el museo Picasso y nos explicaron la historia de alguno de sus cuadros.

Fuimos al castillo en ruinas y anduvimos un poco para llegar a la muralla. Nos hicimos fotos con las cigüeñas y el precioso paisaje. Antes de ir a comer, visitamos la iglesia y, al poco tiempo, regresamos al hotel para terminar de montar el “ecorrulo”. Cuando terminamos de montarlo, fuimos a merendar y a seguir conociendo gente hasta la hora de la cena. Creo que esta fue la parte más divertida de todo el viaje, y en la que más aprendimos.

La cena estaba muy rica y nos dieron una sorpresa cuando avisaron de que, al terminar, tendríamos velada. Hubo una asamblea en la que nos hablaron de lo importante que era el trabajo de los “líderes verdes” para concienciar a la sociedad de la necesidad de los proyectos sostenibles y lo orgullosos que teníamos que estar de representar a una EcoEscuela. Para acabar la velada, un grupo de música muy divertido tocó con tambores y ¡nos pusimos a bailar conga!

El segundo día nos despertaron con música country. Estábamos un poco cansadas por la velada de la noche anterior, pero nos resultó muy fácil despertarnos por la emoción que sentíamos. Nos vestimos rápido y fuimos al desayuno. Había muy buen ambiente y ya parecía que todos nos conocíamos.

La primera actividad de la mañana fue la “gymkhana ambiental”. Eran actividades divertidas pero que te enseñaban cosas interesantes. Lo mejor fue el circuito en bicicleta, pero también nos gustó mucho el juego del pañuelo. Otra actividad súper divertida fue la que hicimos al final de la mañana plantando menta chocolate en el invernadero.

Llegó la hora de recoger las cosas y despedirnos. En el autobús de vuelta, nos dio tiempo a pensar en todo lo que habíamos aprendido durante el fin de semana. Los nuevos amigos, la comunidad sostenible, los líderes verdes… Una experiencia que recomendamos a todos los alumnos. Creo que este tipo de reuniones nos motivan a seguir haciendo proyectos dentro de nuestro colegio y a contribuir a que el mundo sea más verde.

 

¡Nos lo pasamos súper bien!