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El pasado mes de febrero, eldiario.es publicó un sugestivo dato que nos alerta sobre la creciente amenaza de la robotización; el 57% de los empleos de los países de la OCDE pueden ser robotizados en las próximas dos décadas.

 

La 4ª Revolución Industrial

Asistiremos a la mayor destrucción de empleo desde la última revolución industrial, que tuvo lugar en la segunda mitad del siglo XVIII en el Reino Unido. El sistema educativo que conocemos hoy está basado en el modelo industrial alemán, el cual proponía “colegios fábrica” en los que se pudieran organizar a las masas de niños y niñas que emigraban a la ciudad con sus familias en busca de una vida mejor. Las necesidades educativas de la época nada tienen que ver con las que tenemos hoy. Sin embargo, la enseñanza sigue caminando a un paso acompasado.

Hoy en día, prácticamente todos los sistemas educativos del mundo se basan en materias (asignaturas). En los últimos años la tendencia se ha dirigido a una priorización de las competencias en detrimento de los contenidos, que poco a poco se van reduciendo y simplificando. En los últimos dos años se ha otorgado una especial relevancia a los proyectos tecnológicos de los colegios. La digitalización de los centros educativos ha pasado de ser una ventaja a ser una necesidad.

 

Las Competencias STEM

Por otro lado, numerosos estudios han reflejado el notable descenso de alumnos en el ámbito de las disciplinas STEM (Science, Technology, Engineering y Mathematics). Según datos de Eurostat, 15 de cada 1.000 estudiantes han completado estudios en estas áreas. Y según datos de CEDEFOP (European Centre for the Develpment of Vocational Training), se prevé un crecimiento de la demanda de perfiles profesionales con competencias STEM del 8% hasta 2025, frente a un 3% para el conjunto de ocupaciones. En otras palabras, estas competencias serán esenciales en el futuro y aquellos alumnos que las desarrollen tendrán más oportunidades.

Está previsto que entre 2014-2020 la Comisión Europea dedique 13 millones de euros a subvencionar iniciativas para promocionar y potenciar el atractivo de las ciencias y las carreras científicas en educación (“raise the attractiveness of science education and scientific careers and boost the interest of young people in STEM”).

 

STEM vs. STEAM

En los últimos años hemos apreciado otra corriente educativa que aboga por potenciar las habilidades artísticas (“A”) de nuestros hijos. Las artes se han convertido en el eje de muchos colegios en España. La competencia artística es fundamental y, para muchos expertos, innata en el ser humano. Según un estudio de Rand Corporation About the Visual Arts (2005), el desarrollo de la competencia artística en los niños es fundamental para “conectarles al mundo y abrirles la menta a nuevas formas de verlo”. Está demostrado que la educación artística ejercita la resolución de problemas, potencia el desarrollo socio-emocional y el compromiso cívico, y ayuda a mejorar los resultados académicos.

 

La Educación en 2025

Son muchas las preguntas que los centros educativos tratan de responder. Anticiparse a los nuevos cambios sociales, emocionales y profesionales es tan necesario como complicado, especialmente cuando hablamos de la educación de nuestros hijos. Por eso, los pasos que demos han de ser firmes y fundamentados. Uno de los puntos de consenso entre la comunidad educativa son las cuatro metas a alcanzar en la próxima década: digitalización, personalización, gestión del talento (velocidad para aprender y desaprender) y aprendizaje de competencias humanas (creatividad, innovación, emprendimiento, inteligencia emocional, trabajo en equipo…).

En este camino, se hace necesario reforzar la formación del profesorado con cursos que desarrollen su competencia digital. Los estándares ISTE para el profesorado son la hoja de ruta para numerosos colegios a nivel internacional. ISTE (International Society for Technology in Education) tiene como misión promover y apoyar la digitalización de los centros educativos a través de los profesores. Sus objetivos son:

CONCLUSIÓN

Durante las próximas décadas la sociedad vivirá retos muy serios que cambiarán nuestra concepción del mundo, hábitos de vida y necesidades. Los robots serán una realidad cada vez más evidente y seremos testigos de la mayor destrucción de empleos de la historia. Asimismo, se crearán nuevos puestos de trabajo que aún no conocemos y la demanda de perfiles especializados crecerá. Para ser competitivos tendremos que desarrollar competencias digitales, pero también será necesario contar con habilidades humanas. Los colegios estarán en el punto de mira y tendrán que dirigir esfuerzos a formar a sus profesores y alumnos para poder afrontar con éxito la 4ª revolución industrial.