5 consejos para crear un buen ambiente de estudio

Que nuestros hijos aprendan buenos hábitos de estudio no solo se trabaja en el colegio, sino también en casa. Una buena disposición de su lugar de trabajo favorecerá su concentración y su capacidad de aprendizaje, por lo que es bueno conocer algunos de los consejos que dan los expertos para tener ese espacio de trabajo ideal.

1. Siempre en el mismo lugar

De la misma manera que su clase en el colegio genera un hábito de trabajo, en casa es recomendable estudiar siempre en un mismo espacio. Puede ser una habitación destinada específicamente para este fin, como un despacho, o puede estar integrado dentro de su habitación.

Lo ideal es que este sitio esté separado de su lugar de juego y de descanso, pero no es lo más común, por lo que se puede tratar de generar una separación virtual. Jugando con la disposición de los muebles se puede conseguir que el niño al estudiar esté de espaldas a la cama, al cajón de los juguetes o a la televisión o, incluso podríamos utilizar distintos colores en las paredes.

2. Sentirse cómodo

En nuestro afán por evitarle distracciones, buscamos que nuestro hijo tenga un espacio de trabajo totalmente alejado de sus gustos o aficiones. Esto no es del todo conveniente. Es bueno que se sienta identificado con su lugar de estudio y que lo haga propio.

Una forma de conseguirlo es colocar cerca un corcho donde esté visible el horario del colegio y las fechas de los próximos exámenes. Además, decorar este espacio con los éxitos y logros que vaya alcanzando como medallas o diplomas, conseguirá no solo que se sienta orgulloso sino que le servirán de motivación.

3. Un lugar tranquilo

Alejarle de las distracciones es una de las prioridades. Es bueno que esté lejos de una zona de tránsito, donde no haya nuevos elementos de distracción cuando vaya a estudiar o a hacer los deberes.

Es fundamental “despegarle” de la televisión, el móvil o la tablet durante sus horas de estudio. Sin embargo, una música de fondo tranquila puede ayudarle a concentrarse.

4. Mesa amplia y buena luz

A medida que se hacen mayores, empiezan a innovar con las posiciones de estudio: en el suelo, en la cama, en el sofá… pueden ser escenas muy bonitas en las películas, pero debemos acostumbrarles a estudiar sentados en una mesa amplia y luminosa, y con una postura erguida para evitar la fatiga.

Debe tener a su alcance todo lo que pueda necesitar: bolígrafos, lápices, reglas, calculadora… de esta forma no tendrá que levantarse a por nada y se concentrará más tiempo.

Respecto a la iluminación, sería perfecto que siempre pudiesen estudiar con luz natural. Colocar el escritorio cerca de una ventana ayudará a que la luz del día le llegue durante más tiempo, pero no es muy buena idea si nuestro hijo es distraído.

Por otro lado, a medida que se acerca el invierno no queda más remedio que recurrir a la luz artificial. Lo más recomendable es tener encendida una luz ambiental y otra articulada enfocada a los apuntes, de tal forma que si es diestro la lámpara esté a la izquierda, y lo contrario si es zurdo. Lo mejor para la vista es una luz fluorescente, ya que no cansa los ojos, ni desprende tanto calor como los halógenos o bombillas convencionales.

5. Una tarea de todos

Para que todos estos consejos sean efectivos, hay que compartirlos con nuestros hijos. Si ellos entienden lo mucho que les puede ayudar la disposición del espacio físico donde estudian, conseguiremos implicarles en esta tarea y el momento de ponerse a estudiar será mucho más llevadero.