La era digital ya está aquí. Ahora guardamos cosas en la nube, ya no mandamos mensajes, sino mails, whatsapps o directs, estamos constantemente conectados en redes sociales y el wifi se nos conecta sólo en los sitios que frecuentamos.

Todo hoy en día tiende a la colaboración, al sharing. Todos tenemos acceso a todo, y podemos publicar libremente en un sin fin de plataformas. Cambia la forma de relacionarnos, cambia la forma de trabajar y cambia, por necesidad, la forma de educar.

Nuestros hijos ya son nativos de este lenguaje; exploran y explotan cualquier novedad digital. Por lo tanto, no podemos quedarnos obsoletos, tenemos que dar respuesta a esa necesidad en el terreno de la educación, incorporando sus herramientas, utilizando su lenguaje. Entramos en la era de la Educación Digital.

Los Estándares ISTE

La Sociedad Internacional para la Tecnología en la Educación (ISTE) promueve el uso eficaz de la tecnología y la formación de los educadores, además de llevar a cabo importantes investigaciones sobre este tema. En 2016, esta asociación desarrolló unos estándares para el uso de la tecnología en la educación, con el propósito de mejorar el aprendizaje y la enseñanza. Dichos estándares miden las destrezas en el uso de la tecnología y fijan objetivos para todo el entorno educativo.

Dichos estándares son: Aprendiz empoderado, ciudadano digital, constructor de conocimiento, diseñador innovador, pensador computacional, comunicador creativo y colaborador global.

Y en la misma línea fueron establecidas las habilidades STEM (Science, Technology, Engineering y Mathematics), “una nueva manera de enseñar conjuntamente todas estas materias, con áreas de conocimiento complimentadas y con un enfoque de ingeniería en cuanto al desarrollo de conocimientos teóricos para su posterior aplicación práctica, enfocados siempre a la resolución de problemas tecnológicos”. (Fundación Telefónica)

La tecnología como instrumento de motivación

NMC Horizon Report, en la Higher Education Edition 2014 sobre tendencias en la educación, publicó una investigación que describía la tendencia hacia la creación de nuevas ideas y el incremento de la creatividad en las aulas para los siguientes 3 años. El estudio se publicó en 2014, y estamos en 2017. Ya hemos experimentado ese cambio, y hemos visto el papel tan importante que ha jugado la tecnología en todo el proceso, ya que es una herramienta no solo facilitadora del desarrollo del trabajo sino motivadora.

¿Cómo influye la tecnología en la creatividad de la educación?

  • Favorece la creación de nuevas ideas y la creatividad
  • Facilita la comprensión. Hace que los alumnos mantengan la atención más fácilmente.
  • Nuevas plataformas de aprendizaje. La utilización de vídeos, presentaciones, páginas interactivas… la tecnología ofrece nuevas opciones con las que sorprender al alumno.
  • Incentiva la interactuación y compartir el conocimiento. Aumenta el trabajo en equipo y la colaboración en las aulas.
  • Fomenta la autonomía. Los alumnos desarrollan el autoaprendizaje y son capaces de resolver cualquier problema real. La tecnología permite proponer estudios de casos haciéndoles partícipes de la administración y gestión de contenidos. Les enseñamos a aprender y a construir su propio conocimiento.
  • Multiplica los canales a través de los cuales los alumnos obtienen e intercambian la información, de tal forma que en cada uno aprenden a trabajar de forma distinta, desarrollando su máximo potencial.
  • Anima a desarrollar un pensamiento crítico. En internet se comparten numerosos puntos de vista y opiniones, y debatir es muy importante cuando el cerebro se está desarrollando. Además, la tecnología da la posibilidad de romper el paradigma espacio-tiempo, permite conectar infinitas fuentes de conocimiento de otros países, culturas y épocas diferentes.
  • Permite mayor flexibilidad. Los alumnos pueden seguir ritmos distintos en su proceso de aprendizaje con contenidos adicionales o materiales de apoyo de acuerdo con sus necesidades.